DE LA SEÑALIZACIÓN OXIDATIVA A LA PRÁCTICA CLÍNICA: EL PAPEL DE LA OZONOTERAPIA EN LA SALUD DE LA PIEL

Autores/as

  • Cristiane Marissa Piacitelli Prado Ferreira
  • Ana Paula Bispo Neves
  • Jair Camargo Ferreira

Palabras clave:

Reducción de Adiposidad, Actividad Antimicrobiana, Peroxidación Lipídica, Estrés Oxidativo, Cicatrización de Heridas

Resumen

El ozono (O₃) es un gas triatómico altamente reactivo cuya estructura molecular angular y fuerte capacidad oxidante sustentan su amplia actividad biológica. En los sistemas fisiológicos, el O₃ es producido por leucocitos activados y actúa como parte de la defensa antimicrobiana. Clínicamente, su inestabilidad requiere generación in situ, generalmente mediante descarga corona aplicada a oxígeno de grado médico. Al disolverse en medios acuosos, el O₃ reacciona rápidamente con ácidos grasos poliinsaturados, produciendo peróxido de hidrógeno (H₂O₂) y productos de oxidación lipídica (LOPs), que actúan como mensajeros biológicos tempranos y tardíos, activando vías oxidativas controladas que modulan el estado redox celular. Desde el punto de vista terapéutico, el O₃ induce un estrés oxidativo leve y transitorio que activa la vía Nrf2–ARE, potencia las defensas antioxidantes endógenas y atenúa la inflamación mediada por NF-κB. Su potente actividad antimicrobiana deriva de la oxidación de componentes de la membrana microbiana, mostrando eficacia frente a bacterias, hongos, virus y cepas resistentes a antibióticos. El O₃ también favorece la reparación tisular al mejorar la oxigenación, estimular factores de crecimiento como VEGF, TGF-β, FGF2 y PDGF, y potenciar la activación de fibroblastos y la transición epitelio-mesenquimal. Los aceites ozonizados contribuyen a la regeneración tisular mediante la liberación sostenida de intermediarios reactivos. En aplicaciones estéticas y metabólicas, el O₃ presenta efectos lipolíticos a través de la escisión de los dobles enlaces de los ácidos grasos, desencadenando peroxidación lipídica y degradación de adipocitos, con estudios clínicos que informan reducciones del índice de masa corporal, la circunferencia de la cintura, la grasa submentoniana y el tamaño de lipomas, además de mejoras en el acné, los trastornos pigmentarios y el fotoenvejecimiento, asociadas a un aumento de la deposición de colágeno tipo I. A pesar de su prometedor potencial terapéutico, aún faltan protocolos estandarizados y es necesario esclarecer las concentraciones óptimas, la frecuencia de dosificación y la seguridad a largo plazo, ya que las limitaciones metodológicas, los diseños de estudio heterogéneos y el seguimiento insuficiente dificultan conclusiones definitivas, siendo la dosificación precisa un aspecto crítico, dado que concentraciones excesivas resultan tóxicas, mientras que dosis insuficientes pueden ser ineficaces. En conjunto, la ozonoterapia actúa como una intervención biomoduladora con efectos antimicrobianos, antiinflamatorios, regenerativos y metabólicos, configurándose como un enfoque complementario mínimamente invasivo en diversos contextos clínicos.

DOI: https://doi.org/10.56238/sevened2026.009-005

 

Publicado

2026-01-13

Cómo citar

Ferreira, C. M. P. P., Neves, A. P. B., & Ferreira, J. C. (2026). DE LA SEÑALIZACIÓN OXIDATIVA A LA PRÁCTICA CLÍNICA: EL PAPEL DE LA OZONOTERAPIA EN LA SALUD DE LA PIEL. Seven Editora, 56-70. https://sevenpubl.com.br/editora/article/view/8969