DESAFÍOS EN EL TRATAMIENTO DE LAS FRACTURAS ORBITARIAS: UN ENFOQUE QUIRÚRGICO
Palabras clave:
Fracturas Orbitarias, Reconstrucción Orbitaria, Tomografía Computarizada, Incarceración Muscular, Implantes Personalizados, Cirugía Oral y MaxilofacialResumen
Las fracturas orbitarias representan un desafío significativo en traumatología facial, representando aproximadamente el 3% de las visitas a urgencias (Zhou et al., 2021). La complejidad anatómica de la órbita, compuesta por múltiples huesos y estructuras delicadas, requiere una evaluación cuidadosa para prevenir secuelas funcionales y estéticas permanentes (Døving et al., 2022). El diagnóstico se basa principalmente en la tomografía computarizada de haz cónico, que permite evaluar defectos óseos, atrapamiento muscular y cambios en los tejidos blandos orbitarios. La resonancia magnética está indicada en casos específicos, como la lesión del nervio óptico (Døving et al., 2022; Zhou et al., 2021). Una evaluación clínica completa, que incluya la motilidad ocular, la diplopía, el enoftalmos y los signos del reflejo oculocardíaco, es esencial, especialmente en fracturas de tipo "trampilla" en niños, que constituyen una urgencia quirúrgica (Heath Jeffery et al., 2022; Døving et al., 2022). El tratamiento quirúrgico depende de la extensión de la fractura, el atrapamiento muscular y los cambios visuales. Se prefiere el abordaje transconjuntival para minimizar la cicatrización y reducir el riesgo de ectropión, y está indicado para la reconstrucción del suelo orbitario y la pared medial (Døving et al., 2022; Persson et al., 2023). Los implantes de titanio, polietileno poroso o a medida (PSI), combinados con planificación virtual y navegación intraoperatoria, permiten una restauración precisa del volumen orbitario, especialmente en las regiones posteriores y el ápex orbitario, reduciendo la diplopía y las reintervenciones (Persson et al., 2023; Zhou et al., 2021). Las complicaciones incluyen diplopía persistente, enoftalmos y anomalías palpebrales (entropión y ectropión), principalmente en casos de múltiples exposiciones quirúrgicas o colocación inadecuada de implantes (Persson et al., 2023; Døving et al., 2022). La monitorización rigurosa de la función ocular y la estandarización de protocolos entre cirujanos y radiólogos son esenciales para optimizar los resultados y reducir la morbilidad (Folkestad et al., 2023; Døving et al., 2022). Por lo tanto, el tratamiento de las fracturas orbitarias requiere un enfoque individualizado, la integración de exámenes avanzados y técnicas quirúrgicas precisas, con una adecuada restauración volumétrica y planificación tecnológica, fundamentales para prevenir complicaciones y garantizar resultados funcionales y estéticos favorables (Persson et al., 2023; Zhou et al., 2021; Døving et al., 2022).
Descargas
Publicado
Número
Sección
Licencia

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0.